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miércoles, 27 de octubre de 2010

La Universidad: ¿un servicio público o un bien privado?

El diario El País publica hoy en su edición digital un artículo que reflexiona acerca del debate que se gesta en Europa a partir de la decisión del Reino Unido de subir las tasas que se pagan por las matrículas en las universidades inglesas, analizando comparativamente en el resto de Europa señalando que existe una diversidad de situaciones que van desde la gratuidad total, pasando por modelos mixtos o selectivos como el español que ha decidido cobrar una tasa mayor a los alumnos repetidores.
Esencialmente el debate se concentra en determinar si los beneficios de quien estudia en la universidad tiene un carácter individual y personal para quien obtiene una titulación universitaria, o por el contrario, ofrece beneficios públicos para toda la sociedad.
Al analizar este tema resulta inevitable referirse a los aportes de Howard Bowen respecto a los beneficios públicos y privados, individuales y sociales si se quiere, que surgen del tránsito de una persona por la universidad, desarrollando una matriz de beneficios que por una parte plantea la existencia de beneficios públicos y privados, mientras que por la otra identifica la generación de beneficios económicos y sociales proporcionados por la educación superior. Incluso, recientemente mediante un análisis de discursos hemos revisado los planes estratégicos de algunas universidades para identificar el tipo de beneficios que intentan alcanzar las instituciones de educación superior.
Sin embargo, siempre han existido posiciones intermedias que consideran a la educación superior como un bien mixto o semi público, en cuanto a los beneficios tanto personales como sociales que aporta, y además un bien preferente, es decir aquellos en los que es difícil valorar su beneficios en el largo plazo, mejoran la distribución del bienestar y en los cuales no es deseable la exclusión en cuanto a su consumo.
Así, surge en todo este debate las referencias a los sistemas de financiamiento de la educación superior y los sistemas de becas y ayudas a los estudiantes, especialmente respecto al papel que debe cumplir el Estado en el financiamiento de las universidades y cuanto es lo que deben pagar los estudiantes por sus estudios universitarios.
En mi personal opinión, las universidades deben ser públicas y financiadas por el Estado en consecuencia, donde los estudiantes sólo paguen una tasas mínimas de carácter administrativo pero no el coste de los créditos de cada plan de estudios. Una vez egresados e insertos en el mundo laboral, los profesionales ya titulados deben comenzar a pagar de sus ingresos laborales la financiación recibida en sus años de estudiantes, reajustada a los valores según el IPC.
Una matización importante sería que este mecanismo sólo puede ser aplicable para los créditos o asignaturas cursados en primera oportunidad, los alumnos repetidores deben pagar incrementalmente los costes si deben tomar una asignatura dos o más veces, por lo que el modelo que se aplicará en España me parece en ese sentido acertado.
Otra cuestión es analizar porque los alumnos repiten, especialmente cuando se debe en gran medida al trabajo que puedan realizar los profesores universitarios, respecto de lo cual también debieran plantearse medidas para los profesores con altas tasas de reprobación en sus cursos, lo que en mi personal opinión es un indicador claro de un mal trabajo por su parte.


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viernes, 16 de julio de 2010

Historia de la Universidad: los modelos clásicos.

En una entrada anterior se expusieron algunos antecedentes de los orígenes de la universidad en la Edad Media, donde concluíamos la importancia de los modelos de la Universidad de Paris y de Bolonia en el desarrollo de esta institución en esta época.
De esta manera, basándonos en Boni (2006:92) “la universidad medieval permaneció relativamente estable hasta el siglo XVIII, cuando sufrió una importante transformación debido a la influencia de la Ilustración. A principios del siglo XIX, la pequeña, autónoma y elitista universidad medieval se convirtió en una institución al servicio del estado-nación”, ratificando con ello una de las características más importantes de los modelos desarrollados durante el siglo XIX: su fuerte dependencia del Estado.
En confirmación de lo anterior, de acuerdo con Gallego (2003) las bases del cambio experimentado por la universidad en el siglo XIX fueron tres: (1) la idea de la libertad de cátedra y enseñanza; (2) la inclusión de la investigación y la burocratización; y (3) la estatalización de la universidad.
A partir de este momento, se identifican y desarrollan diferentes modelos clásicos de universidad, tanto en Europa como luego en EE.UU., al igual que en la Europa del Este, que obedecen a distintas maneras de encarar el concepto de educación superior de acuerdo a la cultura, historia e idiosincrasia de cada zona geográfica en las que se desarrollan dichos modelos: Humboldtiano, Napoleónico y Anglosajón.
1. El modelo alemán Humboldtiano: desarrollado esencialmente por Wilhelm von Humboldt, que se define por el papel primordial que se otorga a la investigación y plantea como su principal protagonista a la Universidad de Berlín, lo que daría origen a lo que hoy se conoce como research university, observado especialmente en la relación universidad-empresas a través de la investigación aplicada y la transferencia tecnológica.
El aspecto más distintivo del modelo alemán se encuentra en la unidad entre investigación y docencia, respecto de lo cual Elton (2008:146) señala que la idea central de Humboldt (1810) era que “las universidades deben plantear la docencia siempre como si constara de problemas todavía no resueltos y por tanto, siempre en modo de investigación”, situación que de acuerdo con este autor sólo ha tenido buenos resultados en la investigación en los últimos 150 años.
2. El modelo Napoleónico francés: Este modelo debe su nacimiento al desencanto que mostraba Napoleón con el escaso aporte que las universidades francesas le entregaban a la sociedad nacional, y porque eran vistas como la expresión del aparato ideológico del antiguo régimen, por lo que decidió abolirlas en 1793, reemplazándolas por las grandes écoles, colocando la primera piedra del actual modelo universitario en Francia como le conocemos hoy, y que en esos momentos se orientaba fuertemente a la formación profesional demandada principalmente por el Estado, en desmedro del desarrollo de la investigación.
La principal característica de las Escuelas en el nuevo modelo de educación superior francés es el servicio público, a través de la formación de élites sociales preparadas para impulsar el desarrollo económico del país (Estado-Nación), por lo que se trata de un modelo que fortalece la relación entre las universidades y el Estado.
3. El modelo Anglosajón: Esta tercera alternativa se sustenta básicamente en los aspectos universitarios tradicionales contenidos en las universidades medievales de Oxford y Cambridge, desarrollando un sistema de formación eminentemente liberal desde el punto de vista educativo, cuyo propósito fundamental es la formación del hombre, a diferencia de los modelos alemán y francés, concentrados en la investigación y la formación profesional respectivamente, el modelo Británico se orientaba hacia la educación liberal.
De acuerdo con Latorre (1964) el modelo de universidad británico desarrollado en base a la educación liberal, provee de una formación lo más general posible desarrollada en forma independiente de la futura actividad profesional de los egresados, y es diferente a la formación científica e investigadora, no siendo estos últimos fines esenciales del modelo propuesto por el Cardenal John Henry Newman.
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sábado, 29 de mayo de 2010

La culpa de todo lo tienen los ranking universitarios: ¿el vaso medio lleno o medio vacío?

El diario El País publica hoy un artículo de la Rectora de la Universidad Autónoma de Barcelona Ana Ripoll Aracil, respecto de la importancia para las universidades españolas de preocuparse por los rankings internacionales de las universidades.
En el mencionado artículo, su autora además de "echarles un poco de tierra" a la importancia de los rankings internacionales, afirma que las universidades españolas no se encuentran bien posicionados en ellos, especialmente si se compara con las escuelas de negocios españolas que si figuran bien ubicadas en sus rankings.
Además destaca los aspectos positivos del sistema universitario español, que básicamente se resumen en: (1) creación de universidades por todo el territorio español, favoreciendo que los estudiantes estudien cerca de casa para hacer frente a un sistema de becas deficiente; y (2) democratizar la educación superior en España.
Sin embargo, la aludida Rectora deja un par de perlas en su artículo que merecen la pena comentar, expresadas en recetas para mejorar la competitividad internacional de las universidades españolas y por ende su ubicación en los rankings menospreciados anteriormente por ella misma: (1) concentrar el talento en la universidades con buena conexión con el entorno económico y social; y (2) otorgar financiación adecuada a las universidades que ya despuntan en España.
De esta manera, respecto de los rankings internacionales a los cuales apunta la aludida Rectora sólo puede comentar una cosa: "las mejores universidades siempre repiten en los diferentes rankings, del tipo que sean éstos y tomen en consideración las variables que sean siempre están las mismas", por algo será.
En cuanto a las propuestas que se realizan en este artículo para mejorar la competitividad del sistema universitario español, inmediatamente me viene a la mente algo que aprendí preparando mi Trabajo de Investigación Tutelado (TRIT), "el efecto Mateo" propuesto por el sociólogo Robert K. Merton, aplicado en el ámbito de la investigación científica basado en el discípulo de Jesucristo quien fuera recaudador y que manifestaba que “al rico se le dará y al pobre se le quitará aun más”, para describir mediante esta analogía lo relacionado con la acumulación de reconocimientos por las contribuciones científicas por parte de los investigadores de mayor reputación y trayectoria, pero aplicado ahora a las universidades más destacadas a las cuales segín Ripoll debieran tener prioridad de financiamiento para mejorar su competitividad internacional, en desmedro del resto.
De concretarse tales propuestas, probablemente una de las cuestiones que de inmediato se verían afectadas es justamente la democratización de la eduacación superior a la cual la propia Rectora alude, dado que existirán unas pocas universidades de primera, muy competitivas a las que sólo algunos podrán asistir, mientras que la inmensa mayoría tendrá que conformarse con lo que deja la ola.
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viernes, 30 de abril de 2010

Formación universitaria y mercado laboral: El baile de los que sobran.

Para nadie es un misterio que uno de los grandes problemas de las universidades contemporáneas es la inserción laboral de sus titulados, temática por ejemplo analizada a nivel europeo desde hace algunos años por la Encuesta CHEERS, y que sin embargo, tal y como señala hoy El País, sigue siendo un problema de complicado pronóstico y solución.
De acuerdo con el mencionado periódico, el problema principal es la existencia de un desajuste entre lo que necesita o demanda el mercado laboral y la sobrecualificación de los licenciados que egresan año a año desde las universidades españolas, cuestionándose si sobran universitarios como uno de los factores de este problema.
De igual manera, señala que la tasa de paro es más baja entre las personas con educación superior si se los compara con las personas que poseen un nivel menor de formación, lo que sin embargo no se refleja en la satisfacción de los licenciados con el nivel salarial que perciben, dado que si bien se encuentran trabajando, lo hacen en un puesto de trabajo que posee un perfil de competencias y cualificación más bajo que la formación que poseen, es decir, están contratados en un puesto de trabajo con perfil de estudios medios.
De esta manera, algunos estudios realizados en España hablan de una descompensación entre el nivel educativo de la población joven y las expectativas y oportunidades laborales ofrecidas por el mercado, lo que sin lugar a dudas se traduce en frustraciones, descontento y una enorme problemática social que aumenta año tras año reflejada en las tasas de paro o en las críticas formuladas a las instituciones universitarias por su incapacidad de proporcionar información exacta respecto de las salidas laborales de cada licenciatura, identificación de nuevos yacimientos de empleos, y en general orientación clara y transparente de la relación de cada una de las licenciaturas con el mercado laboral, un problema evidente de responsabilidad social universitaria.
Algunas pistas que pueden ayudar a los jóvenes universitarios recién egresados, que buscan acceder al mercado de trabajo por primera vez las aporta la Obra Social de Bancaja, quienes en uno de los últimos números editados de sus Cuadernos sobre Capital Humano abordan estos y otros aspectos relacionados con esta temática.
Así vistas las cosas, la raíz de este problema está en las sobras porque para algunos sobran universitarios, para otros lo que sobran son las cualificaciones con los que éstos se presentan al mercado de trabajo, y por lo tanto sobran contenidos en los planes de estudios de las carreras universitarias, aunque en mi punto de vista es un problema de faltas: mayor transparencia de las universidades con la sociedad respecto de las reales posibilidades o salidas laborales de cada carrera universitaria, mayor fiscalización del mercado laboral, especialmente de las políticas de contratación de las empresas que tratan de sacar beneficio de este problema, y una modificación profunda tanto del sistema de formación universitario como del mercado laboral que permita solucionar responsablemente este problema.

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sábado, 13 de marzo de 2010

El plan Bolonia está mal explicado. ¿Se convertirá en la nueva torre de Babel?

Hace un par de meses atrás preguntaba a través del blog que tenía de malo el Plan Bolonia, algo que al parecer ha comenzado a responderse el día de ayer en la Conferencia Ministerial Europea sobre el proceso de Bolonia, celebrada en Budapest y a la cual también asistieron representantes de la Asociación europea de estudiantes para manifestar sus demandas acerca de este proceso, y al juicio de El País han salido victoriosos de dicha reunión.
De acuerdo con el mencionado periódico los Ministros reconocen en su declaración conjunta que existen cuestiones que no se han desarrollado o explicado muy bien, lo que ha encontrado como respuesta las protestas y movilizaciones de los estudiantes en diversos países de Europa.
Estos problemas de sensibilización y comunicación que se encuentran asociados al Plan Bolonia se traducen en la expresión de diversos temores y críticas hacia el mismo, relacionados con la mercantilización de la educación superior, encarecimiento de los aranceles o tasas académicas, nuevos métodos docentes, modificación de los requisitos de ingreso a las universidades, y finalmente entre tantas ideas nadie sabe lo que realmente Bolonia es o pretende.
Cabe recordar que la educación superior en Europa posee un carácter de servicio público y financiación mediante asignación de fondos públicos, donde la existencia y participación de universidades privadas co-existe de manera suplementaria, lo que sin lugar a dudas otorga un contexto propicio para implementar un cambio tan profundo como el que pretende el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) bajo el liderazgo político de la Unión Europea.
La génesis de este proceso de convergencia de los sistemas de educación superior europeos, se gesta a partir de la declaración de La Sorbona (1998) suscrito inicialmente sólo por Alemania, Francia, Italia y Reino Unido, no obstante se considera a la Declaración de Bolonia (1999) como la fundacional de este proceso, dado que allí se fijan las bases esenciales del actual proceso, declaración que además fue suscrita por 30 Estados europeos. Sucesivamente se han suscrito otras declaraciones complementarias desde entonces, lo que ha permitido incorporar a este proceso hasta 47 Estados.
Sin embargo, el modelo de integración de la educación superior europea propuesto a través del EEES, posee un fuerte compromiso ideológico de los niveles políticos más importantes de la Unión Europea, por lo que se trata de un proceso que no ha sido impulsado desde las universidades, dado que éstas solo son consideradas como un agente operativo en el proceso, por lo que existen dudas respecto de la capacidad real de aplicación práctica de este proceso, especialmente a la hora de homogeneizar los grados así como respecto de la formación de investigación.
Las incertidumbres que genera el proceso de integración de la educación superior europea planteado por Bolonia, se relacionan entre otros aspectos con la transformación de las universidades europeas en corporaciones burocráticas trasnacionales de la Unión Europea o el excesivo énfasis en transformar a Europa en una Región competitiva en el mercado de la educación superior frente a los Estados Unidos, lo que en definitiva puede desvirtuar la esencia y misión fundamental de las universidades, especialmente en cuanto a su papel social y sistemas internos.
Pero explicaciones más, opiniones menos, sin lugar a dudas que la incertidumbre y la falta de información han transformado al Plan Bolonia en la Torre de Babel del siglo XXI, por lo que les dejo este video, que alguna vez mi amigo Miguel me enviara para compartir algo acerca de Bolonia y sus bemoles.





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sábado, 20 de febrero de 2010

Graduación temprana en escuelas secundarias en EE.UU.:¿y las universidades cuándo?

Dando una mirada al New York Times online esta semana, me encontré con un artículo acerca de una nueva estrategia de las escuelas secundarias en EE.UU. denominada "coursework", desarrollada para entregar el grado dos años antes a aquellos estudiantes que aprueben una bateria de exámenes de inglés, matemáticas, ciencia e historia, permitiéndoles ingresar a la universidad si así lo desean.
Aquellos estudiantes que no aprueben estos exámenes pueden realizarlos nuevamente al final de cada uno de los dos años restantes de secundaria, o en aquellos casos de los estudiantes que deseen voluntariamente completar los dos años que le restan a su formación secundaria podrán hacerlo si así lo desean, lo que le otorga una mayor flexibilidad y adaptación tanto a las competencias, intereses y madurez de cada estudiante. De acuerdo con el artículo, el modelo coursework ya es aplicadado en países tales como Dinamarca, Inglaterra, Findandia, Francia y Singapur.
Uno de los propósitos principales de esta estrategia es reducir el número de alumnos que necesitan cursos remediales o niveladores de conocimientos al matricularse en el nivel de educación superior en las diferentes universidades e institutos profesionales. Además, este modelo intenta romper con el paradigma tradicional que obliga a los estudiantes a permanecer en la institución educativa hasta complementar un determinado número de créditos asociado a un avance curricular esquematizado de manera rígida e inflexible basado en la permanencia en la institución una determinada cantidad mínima de tiempo.
Este tipo de noticias se relacionan directamente con una de las principales quejas que las universidades han formulado año tras año, cuando observan llegar hasta sus aulas a un sinnúmero de estudiantes que carecen de los conocimientos y habilidades más elementales como razonamiento lógico, comprensión lectora u otro tipo de competencias más específicas según cada programa.
Además, el Plan Bolonia asociado al establecimiento del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) establece medidas similares en cuanto a la disminución del número de años que los estudiantes deben superar para obtener sus titulaciones y lo conecta con los estudios de postgrado y doctorales, como alternativas a la inserción laboral temprana.
Sin embargo, esta preocupación de las escuelas secundarias por garantizar que sus egresados poseen los conocimientos y habilidades necesarias para insertarse en los niveles superiores de formación, o directamente ingresar al mundo laboral, no parece tener la misma relevancia en las universidades al hablar de sus titulados y su ingreso al trabajo, dado que es frecuente escuchar en diferentes instancias las quejas y decepciones de empleadores y titulados respecto de la escasa pertinencia de la habilidades y conocimientos entregados por las universidades con las competencias laborales demandadas por el mundo laboral, y por lo tanto la ausencia de programas remediales o pruebas que garanticen que el estudiante formado en la universidad está apto para acceder al siguiente nivel: el ejercicio de una profesión.
Esta situación llama a reflexionar a las universidades respecto de los diferentes elementos que estructuran el funcionamiento institucional relacionado con la formación, léase: planes de estudio, estrategias docentes de enseñanza - aprendizaje, métodos de evaluación, incorporación de las demandas laborales para formar determinadas competencias, etc.
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sábado, 6 de febrero de 2010

El dilema de las becas y ayudas universitarias: ¿a quiénes debe beneficiar?

Sin lugar a dudas que las universidades y la educación superior en general, han pasado en las últimas cuatro décadas de ser un ámbito relativamente elitista, reservado sólo para algunos pocos afortunados, a transformarse en una educación de masas, con un carácter de servicio público y considerada como un pilar fundamental de la sociedad postmoderna basada en el conocimiento.
Sin embargo, en los últimos años la temática del financiamiento de las universidades se ha transformado en un dolor de cabeza para muchos gobiernos, y ya hemos comentado anteriormente en este blog los problemas que las universidades están teniendo en el Reino Unido y España en esta materia.
Uno de los aspectos relacionados con el financiamiento de las universidades es la aplicación de aranceles o tasas que estas instituciones cobran a sus estudiantes para acceder a sus servicios, y que en algunas partes del mundo suelen ser bastantes onerosas.
A partir de esta situación, aparecen en escena las becas y ayudas universitarias para paliar en alguna forma los costos que implica estudiar una carrera universitaria, con la esperanza de tener un mejor futuro laboral, tema este sin duda que merece un post exclusivo.
Las becas y ayudas, normalmente entregadas por el Estado, se enfrentan habitualmente con la necesidad de conciliar dos grandes criterios para su asignación: excelencia académica y nivel socioeconómico. Por la primera, entendemos el rendimiento académico que el estudiante ha tenido a lo largo de su historia estudiantil, tanto en la educación secundaria, la que le hace merecedor de una beca para ingresar a la universidad, así como los aspectos relacionados con el desempeño en las respectivas pruebas de ingreso o selectividad que las universidades aplican para dedicir, quienes tienen el derecho de obtener una vacante o plaza para ingresar a la universidad. Además, la excelencia académica normalmente es extendida, en el caso de las becas, al rendimiento obtenido en la universidad como criterio para mantener dicho beneficio.
Por otra parte, es habitual considerar como otro de los criterios para seleccionar a los beneficiarios de una beca el nivel socioeconómico del postulante y su grupo familiar, lo que normalmente se traduce en que los estudiantes de más bajos recursos se transforman en un grupo prioritario, en desmedro de los postulantes de clase media y evidentemente dejando fuera de esta posibilidad a quienes tienen mayores ingresos y por ende una mejor situación económica.
El dilema surge cuando los sistemas de becas deben enfrentarse a situaciones específicas en donde uno de estos dos criterios debe imponerse al otro, discriminando si es más importante privilegiar la excelencia por sobre el nivel socioeconómico del beneficiario, o a la inversa. ¿Merece una beca aquel postulante a la universidad de excelencia académica pero que posee un nivel socioeconómico medio o alto?, o ¿Deben recibir una beca los postulantes de un nivel socioeconómico bajo con un nivel de rendimiento académico menor que aquel estudiante de excelencia pero de estrato económico alto?.
El supuesto que normalmente se aplica a estas situaciones es que el estudiante de excelencia que pertenece a los estratos socioeconómicos medio o alto posee los recursos para pagar sus estudios universitarios.
En algunos países, estos dilemas comienzan a solucionarse a través de la banca, y aquellos estudiantes que no obtienen becas, reciben una multitudinaria cantidad de ofertas de las instituciones bancarias, para finaciar sus estudios universitarios y comenzar a pagar una vez terminados sus estudios universitarios.
De esta manera, estos temas adquirirán una creciente relevancia en el corto plazo, debido a la tendencia mundial que se observa en cuanto a la disminución de los aportes públicos al financiamiento de los estudios universitarios, el aumento del valor de los aranceles y tasas cobradas por las universidades para financiarse, y la creciente insatisfacción de los titulados universitarios y sus familias con el nivel de empleabilidad que actualmente existe y por cuyo título universitario han tenido que desembolsar una importante cantidad de dinero.
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lunes, 25 de enero de 2010

Lo que se escribe con la mano, se borra con el codo: Universidad de Sevilla anula derecho a terminar examen de alumnos copiones.

La Universidad de Sevilla desearía borrar del calendario la semana del 18 al 24 de enero de 2010, por la imagen proyectada a la comunidad universitaria y a la sociedad española en general, producto de una curiosa norma aprobada al comienzo del actual curso académico, pero que sólo ha adquirido notoriedad mediática al acercarse los exámenes del actual cuatrimestre.
La aludida normativa establecía el derecho de un estudiante a terminar un examen cuando era sorprendido copiando por el profesor, para ser posteriormente sometido a una comisión que se encargaría de analizar el caso y determinar la veracidad de la denuncia del profesor.
Sin embargo, el polémico artículo Nº20 de la normativa de evaluación de exámenes de la Universidad de Sevilla ha sido "suspendida temporalmente" hoy por el Consejo de Gobierno de dicha institución de educación superior, tal y como lo informan diversos periódicos en su edición online (El País , ABC , El Mundo)
En las diferentes versiones de prensa, el Rector de la Universidad de Sevilla se muestra sorprendido por los efectos mediáticos que ha tenido esta polémica medida, no dando crédito a las innumerables reacciones que ha tenido no sólo en su Institución, sino que en el resto de España, al punto de recibir más de algún "recadito" por la prensa de parte del Ministro Gabilondo para rectificar esta situación, algo que no tardó en concretarse.
El motivo de la supresión del ya célebre artículo 20 según el Rector, ha sido las interpretaciones incorrectas que dicha normativa ha generado, además del daño a la imagen de los estudiantes sevillanos y la propia Universidad.
Y como dice el refrán " me llueve sobre mojado", además esta semana ha sido excluida la candidatura de la Universidad de Sevilla como Campus de Excelencia Internacional, con los consecuentes perjuicios económicos y de prestigio que dicha oportunidad perdida le habría generado a la institución universitaria.
Sin embargo, la eliminación del artículo no corregirá el problema de fondo relacionado con este tema, problema de carácter complejo si se trata de dar explicaciones al hecho de que los alumnos copien o no en un examen: carencia de valores morales sólidos de los estudiantes, inutilidad del tipo de evaluación aplicado a los alumnos que les obliga a memorizar contenidos teóricos, incapacidad de las universidades de formar éticamente a sus estudiantes, deterioro profundo del sistema universitario español, de lo cual esto sólo es la punta del iceberg, seguidos por un sinnúmero de etcéteras que pueden intentar explicar esta situación.
Lo importante sería, que los distintos actores involucrados con esta situación asuman sus responsabilidades, es decir, Autoridades universitarias y políticas, profesores, alumnos, padres, sociedad en general, insistiendo en que lo más probable es que estamos sólo frente a una de las aristas de un problema mucho más complejo, relacionado con la educación superior en general.
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domingo, 24 de enero de 2010

¿Quién dijo que existe rechazo a las TIC en las universidades?: La chuleta cibernética.

La globalización y la sociedad del conocimiento es relacionada con diferentes indicadores y aspectos que reflejan su presencia y desarrollo, uno de ellos es el uso intensivo de Internet y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en las diferentes actividades humanas, que van desde el ámbito financiero, comercial, laboral, médico hasta el ámbito educativo.
De la misma manera, para nadie es un misterio que cierta parte del profesorado de las universidades, cada vez menor afortunadamente, ha mostrado un importante rechazo a la utilización a las TIC en los procesos formativos, limitándose fundamentalmente a la utilización de una que otra presentación de power point, las que ya de por sí generan algún tipo de desafío superior cuando el docente tiene que conectar tanto cable. Ni hablar de la utilización de plataformas o páginas web, blog, chat, videos o similares.
Sin embargo, dicho rechazo es inexistente entre el alumnado e incluso se posiciona en el extremo opuesto, eso a lo menos basándonos en el artículo del diario ABC titulado "Chuletas cum laude" para describir la utilización de tecnología costosa y de punta para pasar los exámenes copiando estilo "Agente 007".
De acuerdo con el artículo, algunos estudiantes de las universidades españolas con el propósito de aprobar los exámenes están utilizando un auricular invisible que está conectado a un teléfono-reloj vía bluetooth que permite conectarse al alumno con su socio en el exterior, quién le entregará las respuestas y soluciones al examen. La pillería, lejos de ser masiva actualmente entre los estudiantes por su alto costo (900 euros según el diario), aunque según el diario incluso los propios padres aburridos y/o desesperados de ver que sus hijos no aprueban las asignaturas están adquiriendo los kit para sus retoños.
Probablemente estos casos muestran el rostro menos amable de la presencia de las TIC en las universidades, lo que se suma a la existencia de páginas web y empresas que ayudan a los estudiantes a preparar sus chuletas, inclusive ya listas para descargar e imprimir desde el sitio xuletas.es lo que muestra otra expresión de este fenómeno.
No obstante lo curioso y anecdótico de este caso, probablemente nos muestra un problema más de fondo en las universidades, tipo "los árboles que no dejan ver el bosque" que se ha puesto en el horizonte de las instituciones de educación superior en España a propósito de la aprobación del reglamento de la Universidad de Sevilla acerca de las evaluaciones y el derecho del estudiante que es sorprendido copiando para terminar el examen y posteriormente ser sometido su caso a una comisión especial quien dirimirá la denuncia del profesor, que hemos analizado anteriormente en este blog.
La situación de fondo a la que apuntamos, no pasa simplemente por el hecho de modificar los estilos evaluativos memorísticos que actualmente utilizan los profesores para evaluar a sus estudiantes, donde éstos sólo deben repetir la lección, apuntes o textos utilizados por el profesor durante el cuatrimestre, lo que a su vez nos lleva a observar lo que sucede en la sala de clases durante el semestre, que básicamente se traduce en una alta inasistencia a clases, exposiciones "magistrales" del docente que repiten literalmente el texto guía del curso o en algunas ocasiones los artículos publicados por el profesor de la asignatura. Supuestamente las modificaciones relacionadas con el plan Bolonia debieran corregir estos aspecto.
El problema principal o de fondo pasa por analizar la verdadera capacidad que tiene en estos momentos la universidad para formar profesionalmente a los estudiantes, garantizando que con dicho formación recibida podrán ingresar al mercado laboral, compitiendo en buenas condiciones con el resto de titulados, no me refiere con esto a la existencia de puestos vacantes, situación que no depende de la universidad el que exista trabajo, eso es responsabilidad del Estado y las propias empresas.
En cambio, si es una responsabilidad social de las universidades desarrollar las competencias laborales necesarias para que sus egresados puedan acceder a los puestos de trabajo, de acuerdo a cada perfil profesional, y por ende garantizar que durante este proceso de formación se desarrollarán las acciones necesarias para lograrlo, lo cual incluye a las clases, evaluaciones, equipamiento, infraestructura y todas aquellas condiciones relacionadas. Tal vez estos hechos descritos por el ABC sean consecuencia de una falla sistémica de las universidades y sólo estamos viendo en ella la punta del iceberg.
Para terminar, la pregunta que surge es si el plan Bolonia será capaz de corregir estos problemas de fondo y forma, o simplemente se tratará de un simple maquillaje y levantar la alfombra para ocultar las cuestiones que no funcionan bien, y ¡hala! seguimos 'pa 'lante.
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jueves, 21 de enero de 2010

Nuevo plan de financiación universitaria en España.

Durante esta semana el Ministro de Educación en España Ángel Gabilondo se ha encargado de entregar varias "pistas" de las principales líneas maestras de la propuesta del nuevo plan de financiación de las universidades públicas españolas, lo que ha tenido un importante eco en los principales periódicos en sus ediciones online.
Uno de los cambios que se avisoran es que el alumno que repite cursos pague más por la segunda y siguientes oportunidades en las que cursa una misma asignatura, incrementándose hasta el 50% del valor del curso la primera vez y alcanzando el 100% del coste de la asignatura si debe repetir más de una vez, lo que supone una presión extra para aquellos alumnos que deben cursar asignaturas con una alta reprobación histórica, a veces denominadas "cuellos de botella" de los planes de estudios de algunas titulaciones.
Otra modificación que se pretende implementar es en el sistema de becas a los estudiantes, aplicando o enfatizando en un criterio socioeconómico, donde los alumnos de hogares con menores ingresos recibirán mayores ayudas y becas, que aquellos provenientes de hogares con una situación económica elevada, como manda la lógica. De esta manera, se identifican 4 grandes tramos para asignar estos beneficios:
1. Renta Baja: tope 13.557 euros anuales para un grupo familiar de 4 integrantes, recibirán una beca-salario de 6.200 euros, más exención de pago de matrícula y posibilidad de solicitar la beca de movilidad.
2. Renta Media-Baja: tope 30.287 euros anuales no pagan matrícula y pueden solicitar la beca de movilidad, así como beca general de 1.400 euros para transporte y material.
3. Renta Media: tope 36.421 euros anuales no pagan matrícula y pueden pedir beca de movilidad.
4. Renta Media-Alta: tope 38.831 euros anuales podrían pedir la exención de matrícula y acceder a un préstamo-renta para los dos últimos años de la carrera.
Una tercera línea importante de este nuevo plan es el incentivo a la movilidad de los estudiantes dentro de España, ya que se pretende reducir el número de carreras impartidas por las universidades, que en el caso de algunas titulaciones es excesivamente alta en cantidad, lo que provoca que algunas se queden sin estudiantes, por lo que se buscará optimizar la oferta de titulaciones y apoyar económicamente a aquellos estudiantes que deban viajar a otra zona del país para realizar sus estudios universitarios.
Sin embargo, la disminución de la oferta de carreras universitarias que pretende el Ministerio de Educación, también afectará a los docentes que en opinión de dicha repartición pública es excesiva en cuanto a labores docentes, lo que obligará a muchos a tener que "reconvertir" sus actividades hacia la investigación, aunque también se preveen planes de incentivo al retiro anticipado.
De esta manera, se comienza a debatir a nivel de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) así como con otros actores relevantes, respecto de las propuestas de modificaciones por lo que habrá que estar atentos al desarrollo de esta situación durante los próximos dos meses, especialmente respecto de las reacciones tanto de los estudiantes como académicos españoles, para analizar la versión definitiva de este nuevo plan.
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miércoles, 20 de enero de 2010

La Universidad de Sevilla y su dilema shakesperiano: ¡¡ copiar o no copiar en los exámenes, esa es la cuestión!!

Una inusitada cobertura en la prensa ha logrado la Universidad de Sevilla esta semana, quizá no por los aspectos más deseados por esta institución, luego de la polémica que han levantado las modificaciones reglamentarias que dicha universidad ha implementado en relación con los exámenes y la asistencia a clases de los estudiantes de sus titulaciones.
En el primero de los casos, el profesor de la asignatura que sorprenda a un estudiante "copiando en un examen", en cualquiera de sus expresiones (chuletas, intercambiando exámenes o desde sus móviles) no podrá expulsarle de la sala de clases y podrá completar su evaluación, garantizándosele al estudiante el derecho a rendir su examen, para posteriormente someter su caso a una comisión, que dirimirá si efectivamente la denuncia realizada por el docente es efectiva.
En cambio, el profesor de la asignatura si podrá expulsar a un estudiante que distrae, interrumpe o molesta a los demás alumnos durante una clase o un examen, ¡¡como si el hecho de sorprender a alguien copiando durante un examen no fuera un distractor para los demás alumnos que rinden su examen en la sala!!
La segunda modificación reglamentaria dice relación con la obligatoriedad de los estudiantes para asistir a las clases teóricas, que a partir de ahora no podrá ser considerado por los profesores como un aspecto fundamental para aprobar la asignatura, pero sí podrá ser "premiado" por el docente, imagino que repartiendo ipod o pendrive, porque sino los colegas de Sevilla tendrán que acostumbrarse a realizar la docencia en completa orfandad, en base a monólogos en sus clases ......... "ser o no ser.... esa es la cuestión".
En mi experiencia de 10 años de docencia universitaria, he aprendido que las pruebas y exámenes teóricos no tienen ningún sentido tanto para los alumnos como los docentes, por lo que es recomendable utilizar estudios de casos y resolución de problemas, aplicando los contenidos de la asignatura para resolver dichos casos y problemas, ojalá en grupos en la medida que ello sea posible, evitando de esta manera los exámenes teóricos y conceptuales que obligan a los estudiantes a memorizar los contenidos y repetirlos o relacionarlos con preguntas de selección múltiple, verdadero o falso o similares.
Además, la modalidad de estudios de caso y resolución de problemas, exige que el docente dedique las clases durante el cuatrimestre para realizar talleres preparatorios también en base a casos, no dedicando las clases a repetir los mismos contenidos del texto base de la asignatura o de los apuntes disponibles en reprografía, evitando además la tan aburrida clase expositiva, autorreferente y soporífera que muchas veces es la que ahuyenta a los estudiantes de las aulas.
De esta manera, estamos plenamente de acuerdo con lo señalado por el Ministro de Educación Ángel Gabilondo, respecto a la necesidad de orientarse hacia modalidades de evaluación continua, que exigen puestas en escena docentes más innovadoras y creativas, pero por sobremanera con una mayor dedicación y compromiso tanto del docente como de los estudiantes para llevarlas a cabo.
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martes, 19 de enero de 2010

Efectos de la crisis en el sistema universitario español: aumenta el número de personas que realiza las pruebas de selectividad.

La crisis financiera y económica que nos viene dando dolores de cabeza desde hace casi dos años, comienza a mostrarnos la faceta más "intelectual" de sus efectos, reflejado en el aumento en el número de personas que rinden las pruebas de selectividad para ingresar a las universidades españolas.
Esta situación es planteada por el diario El País, que publica un artículo al respecto en su edición online el día de ayer, señalando que dicho aumento alcanza el 5,6% con respecto al año anterior, el alza más significativa en los últimos 15 años, que de acuerdo con el diario alcanza en algunos centros universitarios el 10% en el último curso académico, lo que rompe con la tendencia descendente que mostraban los inscritos en las pruebas de selectividad en los últimos años, a consecuencia de los efectos demográficos.
La principal explicación otorgada por el artículo para justificar este aumento, radica en uno más de los efectos de la crisis financiera y económica que actualmente nos afecta, y que mantiene a España con una cifra de paro nunca antes vista, por supuesto la más alta de toda Europa.
Probablemente si nos estuvieramos refiriendo a un sistema universitario altamente sensible a la generación de ingresos via cobro de tasas a los estudiantes, para financiar los presupuestos operativos de las universidades, es probable que los Directivos de estas instituciones estarían en la Cibeles celebrando esta noticia, pero en el sistema español y europeo en general, habría que matizarlo un poco, especialmente por sus efectos en los próximos años.
Por ejemplo, durante este curso académico comienza a funcionar Bolonia en las aulas de las universidades españolas, siendo uno de los supuestos cambios de dicho sistema la disminución del número de alumnos por aula, con el propósito de facilitar el trabajo más personalizado del profesor con sus estudiantes, lo que si se contrasta con este aumento en el número de estudiantes que postula y finalmente ingresa a las universidades, provocará la necesaria implementación de más cursos paralelos, si se pretende respetar este aspecto del Plan Bolonia, con el consecuente aumento de costos para las universidades en cuanto a número de horas de clase de profesores necesarios para atender dicho aumento, así como los otros recursos asociados a esta situación. (infraestructura, equipamiento, insumos, entre otros)
Sin embargo, a nuestro juicio resultará más importante analizar los efectos de estos aumentos en el mediano y largo plazo, dado que seguramente continuará creciendo el número de interesados en ingresar a la universidad en los próximos años, en la medida en que España no logre salir adecuadamente de la crisis, por lo que será muchísimo más importante analizar el efecto del aumento del número de titulados que egresa de las universidades y la capacidad de absorción que el sistema productivo pueda mostrar a esas alturas, para no transformar a un importante número de jóvenes en "cesantes o parados ilustrados".
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sábado, 16 de enero de 2010

Las universidades estatales chilenas tienen los aranceles más caros del mundo.

El día de ayer el diario La Tercera reproduce las declaraciones del Rector de la Universidad de Santiago (USACH) y Presidente del Consorcio de Universidades Estatales en Chile, acerca de los altos costos que los estudiantes universitarios y sus familias, deben afrontar en materia de pago de tasas y aranceles a las universidades estatales.
En términos generales, las universidades estatales en Chile reciben financiamiento público o estatal para sus presupuestos institucionales equivalente a menos del 20% en promedio, lo que obliga a estas instituciones de educación superior a generar recursos propios para cubrir el 80% restante, recursos que en la mayoría de los casos son generados por los propios estudiantes a través del pago de tasas y aranceles mensuales, los cuales perfectamente pueden acercarse a los 3 mil euros anuales, dependiendo de la carrera universitaria que se cursa.
A modo de ejemplo, durante los dos años que me correspondió participar como representante académico en el Consejo Académico de mi Universidad, pude observar como era tan clara y evidente esta relación, que por cada punto porcentual que se aumentaba el salario de los funcionarios de la universidad, para poder financiarlo se debía subir una cantidad equivalente el valor del arancel anual cobrado a los estudiantes, lo que hace incrementar ostensiblemente año a año el costo de estudiar una carrera universitaria en Chile.
La situación planteada en este ejemplo resulta más que paradójica, dado que el reajuste de salarios de los funcionarios universitarios se realiza de acuerdo a la variación de IPC y al reajuste que el Estado otorga a sus trabajadores, y dada que el personal de las universidades del Estado poseen la condición de funcionarios públicos, les corresponde un reajuste similar pero donde el Estado no aporta un centavo para financiar dicho ítem.
A mi juicio, esta extraña "dualidad" y ambigüedad de las universidades estatales en Chile es una de las principales problemáticas que se deben corregir, puesto que si bien para los efectos legales y administrativos estas universidades son controladas y fiscalizadas por diferentes organismos del Estado, al momento de hablar del financiamiento público de las universidades del Estado, la respuesta del Ministro de Hacienda de turno siempre es la misma: No hay más recursos, mostrando una y otra vez el nulo interés del Estado por aportar más financiamiento a "sus universidades".
Esta situación afecta especialmente a los jóvenes de más bajos recursos, quienes en muchas ocasiones por esa situación ni siquiera piensan en postular a la universidad, y para aquellos que lo logran, la búsqueda desesperada de financiamiento los obliga a incorporarse al perverso sistema del crédito con aval del Estado, que no es otra cosa que: "estudie ahora y pague cuando se titule", pero con valores reajustados a tasas que dan vergüenza. Y que decir del altísimo costo de los postgrados, para los cuales existen cada vez menos becas dado que las existentes se han privilegiado para los estudios en el extranjero a través del cada vez más cuestionado sistema "Becas Chile".
En general, entre los actores del sistema de educación superior público en Chile existe consenso tanto en el diagnóstico como en las soluciones para esta problemática, sin embargo la falta de voluntad política de todos los sectores en el poder ejecutivo y legislativo, ha impedido solucionar este problema de manera definitiva y de fondo, situación que definitivamente pasa porque el Estado aumente su aporte al financiamiento de los presupuestos institucionales de sus universidades, no a través de mecanismos indirectos o subvenciones parciales, sino que definitivamente incorporando el costo de funcionamiento de las universidades estatales al presupuesto de la Nación, lo que permitiría reducir considerablemente el costo de los aranceles que actualmente se cobra a los estudiantes para financiar los presupuestos de las universidades estatales.


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martes, 12 de enero de 2010

Las universidades británicas de rodillas ante Gordon Brown.

Las crisis de los sistemas universitarios comienzan a figurar en el horizonte de algunos países europeos, hemos señalado anteriormente los problemas de financiamiento estatal que están experimentando algunas universidades españolas, y ahora al parecer le toca el turno a las universidades británicas.
Ayer, el diario inglés "The Guardian" en su versión online publicaba un artículo acerca de las iracundas quejas de las universidades inglesas dirigidas hacia el Primer Ministro Gordon Brown, quien ha señalado que realizará "ajustes" presupuestarios, que el Gobierno Británico pretende efectuar a la educación superior de aquel país, equivalentes a una reducción de 2.500 millones de libras esterlinas en los presupuestos de las universidades británicas.
Las reacciones y críticas desde el ámbito universitario británico no se han hecho esperar, y de acuerdo con "The Guardian" el mencionado ajuste obligaría a cerrar o fusionar a varias de estas instituciones, que de acuerdo con sus Directivos se trasforma en algo lamentable, ya que lo que les ha costado más de 8 siglos, para forjar uno de los mejores sistemas universitarios del mundo, el Primer Ministro Brown pretende tirar por la borda en sólo seis meses.
De esta manera, las principales universidades británicas, encabezadas por Oxford y Cambridge, a las que se suman otras tales como Warwick, Liverpool y Glasgow le recordaban al Primer Ministro que otros países han tomado la alternativa totalmente contraria para superar la crisis económica y financiera, inyectando una gran cantidad de recursos en sus sistemas universitarios y de Ciencia y Tecnología, como el caso de Alemania que invertirá 18 mil millones de euros, Francia con 11 mil millones de euros, e incluso los EE.UU. donde el gobierno de Barak Obama pretende invertir más de 40 mil millones de dólares adicionales en la próxima década para la ciencia, tecnología y energía de aquel país.
La reducción presupuestaria en las universidades británicas obligaría a estas instituciones a negar el ingreso a miles de estudiantes o aumentar el valor de las tasas de matrícula anual en un 30% aproximadamente, además de los perjuicios para la economía del Reino Unido, especialmente en materia de investigación, innovación y emprendimiento, los que si lugar a dudas tendrán sus efectos en la capacidad de estos países para enfrentar de mejor manera su salida de la actual crisis económica, según las autoridades universitarias.
Como se observa, los recortes presupuestarios a las universidades y el sistema de ciencia y tecnología parace que dejará de ser una exclusividad del gobierno español de Rodríguez Zapatero, quien a encontrado en Gordon Brown un imitador inesperado en su política de realizar ajustes al presupuesto público, justamente en lo que la mayoría de los expertos y analistas financieros y económicos recomiendan NO realizar: Los sistemas universitarios, así como en los de I+D+i.
Esperemos que esta inadecuada medida no se siga "exportando" hacia otros países del orbe, lo que sin lugar a dudas aumentará los ya nefastos efectos de la actual crisis financiera y económica mundial.
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jueves, 24 de diciembre de 2009

Crisis del sistema universitario español: Bienvenidos a Bolonia.

Hace un mes atrás, comentaba la noticia publicada por el Diario El País acerca de los problemas de la Universidad de Alicante, relacionados con el no pago de los complementos e incentivos a su personal, producto del incumplimiento en la transferencia de recursos por parte de la Generalitat, planteando este caso como la "punta del iceberg" de la crisis del sistema universitario español.
Pues bien, hace unos días, nuevamente el diario El País publicaba un artículo sobre los problemas financieros que afectan a las Universidades Gallegas, una vez más como resultado del incumplimiento por parte del Gobierno Regional, en este caso de la Xunta. Un análisis similar realiza la prensa gallega, respecto de los problemas financieros que afectan a sus universidades, así como de las importantes consecuencias que esto puede generar.
Estos artículos de la prensa muestran un nuevo eslabón de los importantísimos problemas financieros que las universidades españolas están sufriendo actualmente, hasta ahora en silencio, pero que poco a poco comienzan a florecer y que dejan en evidencia no sólo los devastadores efectos que la crisis financiera está dejando en los Gobiernos Regionales de las diferentes Comunidades Autónomas en España, sino que además su extensión en efecto dominó hacia las universidades dependientes de dichas instancias regionales.
En el caso de las universidades de Santiago, A Coruña y Vigo, los problemas se deben fundamentalmente al drástico recorte de la aportación de la Xunta a los presupuestos de estas universidades, lo que ha conllevado a que dichas instituciones deban congelar sus presupuestos, reducir inversiones en infraestructura y equipamiento, e incluso debiendo utilizar recursos propios para "tapar los orificios" provocados por el recorte antes mencionado.
Sin embargo, la falta de financiación, considerada como insostenible por las universidades gallegas, no es justificada integramente por los Rectores de estas instituciones como un efecto propio y exclusivo de la crisis financiera, sino que en gran medida se debe a que la Xunta no ha cumplido con los compromisos adquiridos presupuestados antes de la crisis, lo que pronostica un escenario de negociación bastante complejo el próximo año, cuando se deba estructurar el nuevo plan de financiación del Sistema Universitario de Galicia (SUG).
La situación de las universidades gallegas, sumado a los problemas de la Universidad de Alicante antes reseñados y a los importantes recortes presupuestarios a la I+D española relacionados con el ya célebre "tijeretazo", no se muestran como el mejor de los escenarios para dar inicio a la entrada en vigencia del Plan Bolonia en España a partir del año 2010 a la vuelta de la esquina.
Para ahondar más respecto de la financiación universitaria en el Estado español, les sugiero revisar el siguiente artículo que analiza la distribución de los ingresos de las universidades en España desde la perspectiva de la descentralización política.
Lo anterior, debido a que la mayoría de los especialistas y responsables de la construcción del Espacio Europeo de Educación Superior, han señalado que es necesario aumentar el nivel de recursos financieros a las universidades, para afrontar este importante proceso de cambio, algo que parece que nadie le ha informado ni a los Gobiernos Regionales de las Comunidades Autónomas, ni al actual Gobierno de Rodríguez Zapatero.
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miércoles, 2 de diciembre de 2009

¿y qué tiene de malo el Plan Bolonia?


Aunque pueda sonar irónica, la pregunta perfectamente puede ser planteada al revés intentando descifrar si el proceso de convergencia de los sistemas universitarios europeos asociado al ya mítico Plan Bolonia pudiera tener aspectos positivos, lo que a juicio de los estudiantes alemanes no pareciera tener muchas cosas positivas asociadas, debido a que actualmente se encuentran movilizados en protesta contra este proceso según informa el diario El País.
A decir verdad, y ya con un año en España en el cuerpo, aun no me queda absolutamente claro si lo que pretende el mencionado plan sea bueno o malo, y como todo en Europa ya ha sido "cocinado" por la clase política gobernante hace un buen rato y "protestas más, protestas menos" de los estudiantes y probablemente uno que otro profe, el cambio se está haciendo efectivo y tiene como fecha clave el año 2010 donde la cosa ya debiera marchar sobre ruedas, algo que al parecer los estudiantes alemanes no tienen muy en cuenta por lo que se ve. De todas maneras universia pone a disposición información básica y aquí un sitio informativo del Ministerio de Educación.
En general, los propósitos de fondo de este Plan son favorecer la movilidad de los estudiantes entre las universidades europeas, así como un aprovechamiento más adecuado de los puestos de trabajo ofrecidos por el mercado laboral europeo. Eso sí tiene asociadas unas cuantas siglas a las que hay que acostumbrarse como EEES (Espacio Europeo de Educación Superior), ECTS relacionado con el sistema de créditos académicos transferibles que facilita la movilidad estudiantil, entre otras siglas que asoman en el horizonte.
Sin entrar en detalle, los títulos de grado en cuanto a su extensión de tiempo se reducen en comparación con las tradicionales licenciaturas, en algunos casos a 3 o 4 cursos según la opción que haya tomado cada país, por ejemplo España 4, Alemania 3 cursos, programas que se conectarán con un curso de master de 1 o 2 años según sea la opción tomada en el nivel previo del título de grado señalada anteriormente.
También se exige a las universidades disminuir el número de alumnos por clase, que según sea la especialidad puede ser realmente agobiante tanto para alumnos como para docentes poder realizar una clase en condiciones adecuadas por el alto número de alumnos inscritos, a lo que se suma la necesidad de reducir el número por las modificaciones didácticas que trae aparejado este cambio, con metodologías más interactivas y de trabajo de grupo, en reemplazo de la tradicional clase magistral, algo de lo que hablamos en una entrada anterior.
Los llantos y la pataletas estudiantiles al parecer se relacionan especialmente con el costo que tendrían los másters, al parecer algo elevados, pero que seguramente tendrán asociados una serie de ayudas para amortizar un poco su costo. En Alemania, según el artículo del mentado diario los estudiantes acusan de que esto se traducirá en la formación de elites, porque sólo los estudiantes que posean los recursos económicos podrán acceder a este nivel académico.
Visto así, el saldo pareciera ser positivo a favor de la iniciativa, sin negar que existirán otros trasfondos y desarrollos del mismo aun por verse que pueden cambiar la balanza de signo, pero y aunque seguramente no estaba previsto así en la mente de ninguno de los padres de este plan, el nombre del mismo pareciera incitar a los estudiantes a movilizarse, dado que la Universidad de Bolonia, una de las más antiguas del mundo, originalmente fue fundada y dirigida por los estudiantes durante la Edad Media, y siempre se contrapuso al otro modelo de universidad dominante de la época: el parisino que reunía a maestros y estudiantes, pero ya les contaré algo de eso en otra entrada.
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sábado, 14 de noviembre de 2009

Recorte de sueldos en la Universidad de Alicante: ¿punta del iceberg de la crisis del sistema universitario español?


Los Iceberg, famosos cinematográficamente por cargarse el Titanic, son grandes trozos de hielo flotante en el océano que se desprenden de los glaciares y son muy comunes en los polos del globo terraqueo, siendo arrastrados por las corrientes marinas a través del océano, lo que además de desplazarlos les desgasta hasta desaparecer. Usando una analogía, es frecuente utilizar en la enseñanza de la planificación estratégica el "teorema del Iceberg", que señala que los problemas de una organización tienen causas reales y causas aparentes, donde este teorema nos plantea que las causas aparentes de un problema siempre están a la vista y son fácilmente identificables, igual que la parte superior del iceberg que flota sobre el agua, pero que oculta bajo el nivel del mar se encuentra la masa más gruesa y amplia de este trozo de hielo que no se encuentra a la vista, al igual que las causas reales, que son las que efectivamente generan los problemas y que mientras no sean identificadas y eliminadas permitirán que los efectos de un problema sigan manifestándose en la organización.
El día de ayer el diario El País publicaba una nota acerca de los problemas de pago de los complementos de productividad, que correspondía para al personal de administración y servicios (PAS) y el personal docente e investigador (PDI), suspensión de pagos provocada por la decisión de la Rectoría de suspender dichos pagos, producto de los problemas de liquidez generados porque la Generalitat ha dejado de transferir en los últimos meses los recursos contemplados para el pago de estos incentivos, lo que según el diario ha obligado a la Universidad de Alicante a tomar nuevos préstamos bancarios aumentando su deuda. El siguiente link conduce a la noticia completa.
Una primera lectura de esta situación nos lleva irremediablemente a vincular el problema con uno más de los efectos de la crisis financiera mundial, que tan duramente han golpeado a España, y que de alguna manera está afectando los presupuestos de los ayuntamientos y los Gobiernos Regionales, lo que podría explicar esta suspensión parcial en la entrega de los dineros por parte de la Generalitat para el pago de estos complementos de productividad en la Universidad de Alicante.
Sin embargo, la aplicación del teorema del Iceberg a esta situación, nos lleva a pensar que esta lectura sólo se relaciona con una causa aparente de un problema, el cual es mucho más profundo y complejo, el que rápidamente puede extenderse al resto del sistema universitario español, y que se relaciona con la creciente presión económica y financiera que las universidades están significando para los Gobiernos Regionales en cada Comunidad Autónoma, agravados por los recortes presupuestarios para la investigación y los ya inevitables e inmediatos recursos que demandarán las universidades para la implementación del plan Bolonia a partir del año 2010.
Lo anterior, sumado a la tendencia mundial de los Estados Nacionales de traspasar a las familias el coste que significa la educación superior de sus hijos, efecto muy común del sistema de libre mercado, nos muestra un escenario bastante complejo para las universidades, que además comienzan a verse expuestas a críticas o cuestionamientos respecto de su rol e importancia en el desarrollo de las sociedades, muchas veces avalados en los magros resultados obtenidos en los rankings internacionales, todas situaciones que por ejemplo ha llevado a algunas empresas a nivel global a crear sus propias universidades y centros de investigación para obtener la formación profesional de sus recursos humanos y los mejoramientos de productos y procesos mediante investigación aplicada, prescindiendo de las instituciones de educación tradicional.
De esta manera, la tan temida "mercantilización de la educación superior" parece asomarse con fuerza como una sombra creciente para el sistema universitario estatal en España, que de no desarrollar una pronta y rápida reacción se desplazará, al igual que los iceberg, por corrientes que lo desgastarán hasta hacerlo desaparecer.
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