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sábado, 13 de marzo de 2010

El plan Bolonia está mal explicado. ¿Se convertirá en la nueva torre de Babel?

Hace un par de meses atrás preguntaba a través del blog que tenía de malo el Plan Bolonia, algo que al parecer ha comenzado a responderse el día de ayer en la Conferencia Ministerial Europea sobre el proceso de Bolonia, celebrada en Budapest y a la cual también asistieron representantes de la Asociación europea de estudiantes para manifestar sus demandas acerca de este proceso, y al juicio de El País han salido victoriosos de dicha reunión.
De acuerdo con el mencionado periódico los Ministros reconocen en su declaración conjunta que existen cuestiones que no se han desarrollado o explicado muy bien, lo que ha encontrado como respuesta las protestas y movilizaciones de los estudiantes en diversos países de Europa.
Estos problemas de sensibilización y comunicación que se encuentran asociados al Plan Bolonia se traducen en la expresión de diversos temores y críticas hacia el mismo, relacionados con la mercantilización de la educación superior, encarecimiento de los aranceles o tasas académicas, nuevos métodos docentes, modificación de los requisitos de ingreso a las universidades, y finalmente entre tantas ideas nadie sabe lo que realmente Bolonia es o pretende.
Cabe recordar que la educación superior en Europa posee un carácter de servicio público y financiación mediante asignación de fondos públicos, donde la existencia y participación de universidades privadas co-existe de manera suplementaria, lo que sin lugar a dudas otorga un contexto propicio para implementar un cambio tan profundo como el que pretende el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) bajo el liderazgo político de la Unión Europea.
La génesis de este proceso de convergencia de los sistemas de educación superior europeos, se gesta a partir de la declaración de La Sorbona (1998) suscrito inicialmente sólo por Alemania, Francia, Italia y Reino Unido, no obstante se considera a la Declaración de Bolonia (1999) como la fundacional de este proceso, dado que allí se fijan las bases esenciales del actual proceso, declaración que además fue suscrita por 30 Estados europeos. Sucesivamente se han suscrito otras declaraciones complementarias desde entonces, lo que ha permitido incorporar a este proceso hasta 47 Estados.
Sin embargo, el modelo de integración de la educación superior europea propuesto a través del EEES, posee un fuerte compromiso ideológico de los niveles políticos más importantes de la Unión Europea, por lo que se trata de un proceso que no ha sido impulsado desde las universidades, dado que éstas solo son consideradas como un agente operativo en el proceso, por lo que existen dudas respecto de la capacidad real de aplicación práctica de este proceso, especialmente a la hora de homogeneizar los grados así como respecto de la formación de investigación.
Las incertidumbres que genera el proceso de integración de la educación superior europea planteado por Bolonia, se relacionan entre otros aspectos con la transformación de las universidades europeas en corporaciones burocráticas trasnacionales de la Unión Europea o el excesivo énfasis en transformar a Europa en una Región competitiva en el mercado de la educación superior frente a los Estados Unidos, lo que en definitiva puede desvirtuar la esencia y misión fundamental de las universidades, especialmente en cuanto a su papel social y sistemas internos.
Pero explicaciones más, opiniones menos, sin lugar a dudas que la incertidumbre y la falta de información han transformado al Plan Bolonia en la Torre de Babel del siglo XXI, por lo que les dejo este video, que alguna vez mi amigo Miguel me enviara para compartir algo acerca de Bolonia y sus bemoles.





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miércoles, 2 de diciembre de 2009

¿y qué tiene de malo el Plan Bolonia?


Aunque pueda sonar irónica, la pregunta perfectamente puede ser planteada al revés intentando descifrar si el proceso de convergencia de los sistemas universitarios europeos asociado al ya mítico Plan Bolonia pudiera tener aspectos positivos, lo que a juicio de los estudiantes alemanes no pareciera tener muchas cosas positivas asociadas, debido a que actualmente se encuentran movilizados en protesta contra este proceso según informa el diario El País.
A decir verdad, y ya con un año en España en el cuerpo, aun no me queda absolutamente claro si lo que pretende el mencionado plan sea bueno o malo, y como todo en Europa ya ha sido "cocinado" por la clase política gobernante hace un buen rato y "protestas más, protestas menos" de los estudiantes y probablemente uno que otro profe, el cambio se está haciendo efectivo y tiene como fecha clave el año 2010 donde la cosa ya debiera marchar sobre ruedas, algo que al parecer los estudiantes alemanes no tienen muy en cuenta por lo que se ve. De todas maneras universia pone a disposición información básica y aquí un sitio informativo del Ministerio de Educación.
En general, los propósitos de fondo de este Plan son favorecer la movilidad de los estudiantes entre las universidades europeas, así como un aprovechamiento más adecuado de los puestos de trabajo ofrecidos por el mercado laboral europeo. Eso sí tiene asociadas unas cuantas siglas a las que hay que acostumbrarse como EEES (Espacio Europeo de Educación Superior), ECTS relacionado con el sistema de créditos académicos transferibles que facilita la movilidad estudiantil, entre otras siglas que asoman en el horizonte.
Sin entrar en detalle, los títulos de grado en cuanto a su extensión de tiempo se reducen en comparación con las tradicionales licenciaturas, en algunos casos a 3 o 4 cursos según la opción que haya tomado cada país, por ejemplo España 4, Alemania 3 cursos, programas que se conectarán con un curso de master de 1 o 2 años según sea la opción tomada en el nivel previo del título de grado señalada anteriormente.
También se exige a las universidades disminuir el número de alumnos por clase, que según sea la especialidad puede ser realmente agobiante tanto para alumnos como para docentes poder realizar una clase en condiciones adecuadas por el alto número de alumnos inscritos, a lo que se suma la necesidad de reducir el número por las modificaciones didácticas que trae aparejado este cambio, con metodologías más interactivas y de trabajo de grupo, en reemplazo de la tradicional clase magistral, algo de lo que hablamos en una entrada anterior.
Los llantos y la pataletas estudiantiles al parecer se relacionan especialmente con el costo que tendrían los másters, al parecer algo elevados, pero que seguramente tendrán asociados una serie de ayudas para amortizar un poco su costo. En Alemania, según el artículo del mentado diario los estudiantes acusan de que esto se traducirá en la formación de elites, porque sólo los estudiantes que posean los recursos económicos podrán acceder a este nivel académico.
Visto así, el saldo pareciera ser positivo a favor de la iniciativa, sin negar que existirán otros trasfondos y desarrollos del mismo aun por verse que pueden cambiar la balanza de signo, pero y aunque seguramente no estaba previsto así en la mente de ninguno de los padres de este plan, el nombre del mismo pareciera incitar a los estudiantes a movilizarse, dado que la Universidad de Bolonia, una de las más antiguas del mundo, originalmente fue fundada y dirigida por los estudiantes durante la Edad Media, y siempre se contrapuso al otro modelo de universidad dominante de la época: el parisino que reunía a maestros y estudiantes, pero ya les contaré algo de eso en otra entrada.
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