miércoles, 31 de agosto de 2011

La crisis del sistema universitario chileno: ¿una oportunidad para la responsabilidad social universitaria?

Durante los últimos tres meses se ha desarrollado en Chile un movimiento social que busca que el Estado se comprometa con una educación pública, gratuita y de calidad, aspectos que evidentemente se consideran para todo el sistema educacional, incluida la Educación Superior y respecto de los cuales existen diversas opiniones y propuestas para solucionar este conflicto.

En ese contexto, parece interesante hacer hincapié sobre un aspecto que a mi juicio ha estado ausente o poco presente en la discusión, y que en el caso del sistema universitario chileno apunta al rol que han jugado y deben desempeñar en el futuro las universidades, especialmente las estatales, de cuyos Rectores poco se escucha en los medios con excepción de sus llamados a los estudiantes para deponer las tomas y normalizar el año académico a la brevedad, o las peticiones por obtener mayor flexibilidad frente a la fiscalización de la Contraloría General de la República.




Así, las universidades estatales parecieran estar más preocupadas en competir con las universidades privadas que en asumir un rol más activo en la sociedad, más concentradas en generar ingresos para autofinancierse que liderar a la sociedad desde la perspectiva del avance del conocimiento científico.


En cuanto a la responsabilidad social de las universidades, en un artículo que actualmente se encuentra en evaluación, defino a la responsabilidad social universitaria (RSU) como "un comportamiento desarrollado por la comunidad universitaria, tanto a nivel institucional como a nivel individual de cada uno de sus miembros que la integran, por el cual la universidad socialmente responsable debe revertir a la sociedad: (1) manteniendo una vinculación activa y permanente con la sociedad local en la cual se encuentra inserta; (2) respondiendo a las necesidades y demandas sociales de su entorno geográfico más cercano; (3) gestionando adecuadamente los impactos del quehacer universitario en la sociedad; y (4) fomentando el comportamiento socialmente responsable tanto al interior de la comunidad universitaria como en la sociedad local más próxima.


Así, algunas ideas que pueden ayudar a concretar la responsabilidad social de las universidades en relación con la actual crisis suscitado en Chile pueden ser entre otras:


Fortalecimiento del Gobierno Universitario Pluralista: Facilitar y fortalecer la participación de las partes interesadas tanto internas como externas en los principales procesos de toma de decisiones de la universidad, más allá de los organismos colegiados que se establezcan mediante via legal, abriendo espacios de consulta y retroalimentación de la opinión de la sociedad en decisiones tan relevantes para el funcionamiento universitario como la apertura o cierre de carreras, priorización de las líneas de investigación respecto de las problemáticas sociales locales, actualización o rediseño de planes curriculares, entre otros ámbitos.


Rendición de Cuentas: habitualmente el Rector da su cuenta anual a la Comunidad Universitaria y en ocasiones se paga un inserto en la prensa con el balance anual de la ejecución del presupuesto, lo cual es claramente insuficiente en términos de transparencia en materia de responsabilidad social. Entre otras cuestiones las universidades socialmente responsables debieran ofrecer acceso permanente a la información sobre su quehacer, especialmente por ejemplo sobre el Nº de alumnos socioeconómicamente vulnerables que recibe anualmente, la cantidad de alumnos que son apoyados sin coste por la universidad para nivelar sus competencias, el número de proyectos de investigación que efectivamente responden a las problemáticas relevantes para la sociedad local, información sobre la inserción laboral de sus titulados, o sobre la evolución de la política de reajuste de los aranceles, remuneraciones y precios públicos relativos a sus actividades, como algunos ejemplos respecto de los cuales las universidades deben rendir cuentas.


Inserción laboral de los titulados: si bien evidentemente no es misión de la universidad crear puestos de trabajo para sus titulados, si es responsabilidad de las instituciones de educación superior preocuparse por entregar a sus egresados las competencias y conocimientos específicamente demandados por el mercado laboral, actualizando y revisando permanentemente los planes de estudios y la oferta de carreras que posee la universidad, así como desarrollando estrategias para estrechar lazos y establecer puentes con las instituciones empleadoras tales como bolsas de trabajos, ferias o exposiciones de empleo, así como desarrollando políticas cíclicas o de "numerus clausus" en aquellas titulaciones con mercado de trabajo saturado, entre otras acciones que favorezcan este aspecto relacionado con el impacto de la formación universitaria en la sociedad.


Proyección social de la universidad: la mayoría de las universidades estructuran su funcionamiento respecto de las necesidades y requerimientos de los integrantes de sus propias comunidades universitarias (profesorado, estudiantes, personal de apoyo, directivos), situación que en muchas ocasiones exacerba la generación de una fuerte endogamia al interior de las universidades, confirmando la habitual imagen social de una torre de marfil con la cual la ciudadanía relaciona a estas instituciones. En cambio, la universidad socialmente responsable posee una fuerte orientación para abrirse hacia la sociedad, fortaleciendo los canales y espacios de comunicación e interacción con los diferentes actores sociales interesados o afectados por su misión, intentando desde el quehacer universitario ofrecer soluciones o colaboración en la resolución de diferentes problemáticas sociales que aquejan a la comunidad local, destacando entre otras acciones posibles el desarrollo de procesos de aprendizaje - servicio, fomento del voluntariado universitario o proyectos de cooperación al desarrollo.


Mayor liderazgo social: Por todos es conocido que las universidades poseen una misión concreta desde el punto de vista de su inserción dentro de la sociedad, y que por ejemplo desde el punto de vista de Ortega y Gasset se relaciona con la formación, la investigación y el fomento de la cultura. Sin embargo, la universidad socialmente responsable debe asumir un liderazgo importante dentro de cada sociedad con el propósito de construir sociedades más equitativas, justas y sustentables, por lo que las universidades deben abandonar los roles más bien pasivos y expectantes que habitualmente asumen frente a este tipo de procesos de cambios social, asumiendo el rol de liderazgo transformacional, crítico y propositivo que se requiere en este tipo de instancias o situaciones.


Evidentemente, son muchas las miradas que se pueden plantear acerca de los aspectos concretos en los que se puede llegar a expresar la RSU, por lo que cada universidad debe identificar aquellas cuestiones más específicas asociadas a cada caso, pero estas ideas generales pueden contribuir a iniciar tal desafío.

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