domingo, 29 de agosto de 2010
La triple hélice en acción: proyecto de cultivo del dorado en Chile.
jueves, 29 de octubre de 2009
La I+D+i en la encrucijada.
Ya nos hemos referido en entradas anteriores a los recortes presupuestarios que por ejemplo están amenazando los proyectos de investigación en España durante el 2010, lo que muestra como la relación entre la Ciencia y la Tecnología con los recursos estatales es bastante frágil, especialmente porque cuando hay que buscar donde apretar el cinturón para contener el exceso de gasto público "el hilo se corta por lo más delgado".
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/investigacion/sanitaria/sufre/recorte/presupuestario/elpepusoc/20091021elpepisoc_5/Tes
En el otro sector, las empresas condicionan habitualmente su apoyo a la investigación científica a la verificación de resultados inmediatos en el mejoramiento de sus procesos o productos, mediante el financiamiento de proyectos de investigación aplicada o a través de procesos de transferencia tecnológica por ejemplo, lo que les brinda la posibilidad de obtener estos resultados en el corto plazo. Otras posibilidades son la obtención de las patentes como resultado de los inventos o avances científicos, lo que les permite obtener rendimientos comerciales mediante la venta de productos o servicios derivados del trabajo de los investigadores, algo que por ejemplo las universidades están intentando con diverso grado de éxito por medio del desarrollo de los denominados "spin-off".
En virtud de lo anterior, parafraseando el título de un libro del sociólogo francés Pierre Bourdieu "el oficio del científico", actualmente se ha hecho cada vez más complejo pretender investigar de manera científica, algo que está adquiriendo en muchas ocasiones unos grados de dificultad altamente complejos de superar, y que ya no parece tan placentero ni gratificante desarrollar este oficio del científico, sino que más bien se ha transformado en un "vía crucis" que demanda enormes sacrificios, superación de una serie de pruebas, críticas y escaso apoyo, que están transformando cada vez más el desarrollo de la I+D+i en una especie de cruzada o apuesta personal, que difícilmente enriquece a ningún científico hoy en día, pero que además en la actualidad con tanta crisis, cuoteos y tijeretazos nadie parece tenerle mucha fé.